Donde vivo las olas de frío no se notan, a ver.... se notan un poco en comparación con las temperaturas que hay normalmente. Pero el que no haya olas de frío, a mí no me importa, si hay o va a haber una olita de esas... ahí que voy yo a buscarla!!!.
La última ola de frío que pillé fue el año pasado en Londres. Por Privalia Travel (web que por cierto ha dejado de existir, una pena) pillé tres noches de hotel en Londres. Las pillé meses antes, por aquello de "enganchar la oferta".
Conforme se iba acercando la fecha del viaje... desde el Reino Unido llegaban noticias avisando de que una ola de frío polar se avecinaba... cuantas más noticias llegaban... más me acojonaba yo!!!.
Entonces, viendo que el peligro de la ola de frío iba a ser irremediable convencí al churri para que fuésemos lo suficientemente parapetados de ropa de abrigo que no hubiera frío helado que nos fastidiase el viaje.
Camisetas térmicas, botas de montaña, calcetines térmicos, gorritos de lana, plumas... en fin... que eramos dos Yetis en medio de Oxford Street.
No penséis que después de llevar el kit de emergencia nievil al final no lo usamos, eh!! lo usamos un montón porque no paró de nevar.. pero allí estuvimos los dos de mercadillos, tiendas, pubs (los museos y esas cosas ya los conocemos) mas felices que nada.
La vida en Londres no se paró, o al menos eso creíamos nosotros; lo único raro que notábamos era que cuando estábamos en el metro por megafonía decían...
- Ladies and Gentelmen.... (y mil palabras más en inglés que no entendíamos)
Oye y como a nosotros el metro nos llevaba dónde queríamos pues seguramente a los Ladies and Gentelmen a los que se dirigían los del megáfono no eramos nosotros, así que ni caso.
Y llegó el día del volvernos... nuestro avión salía del aeropuerto de Gatwick, y para llegar a él lo más cómodo era coger un tren El Gatwick Express, que previo abono por viajero y trayecto de 30 euros aproximadamente (al cambio), te llevaba desde el centro de Londres al Aeropuerto en 30 minutitos.
El avión salía a las 9:15 de la mañana, y yo, que soy una paranoica para eso de coger aviones en países extranjeros, convencí al churri para coger el primer tren, el de las siete.
- Y así vamos tranquilitos churri, además en el aeropuerto hay un montón de tiendas, y después de facturar podemos gorilear por allí, y seguro que no se nos hace pesado.
El churri, imagino que por no oírme, accedió.
A las 7:00 teníamos el culo sentado en el Gatwick Express, que por cierto, iba hasta los topes!!!.
A las 7:15 el Gatwick Express se para.... a los quince segundos hace el amago de andar otra vez... anda un poco a paso de mosca y se vuelve a parar.
Todo el mundo en el tren callado... será normal, nos dijimos (aunque las otras veces que habíamos cogido el trenecito de marras no se paró hasta llegar a destino)
De pronto dicen por megafonía algo así como:
the train no power.
Bueno, dirían algo más... pero nosotros únicamente entendimos eso.
La gente empieza a sacar sus teléfonos móviles y a llamar a sabe Dios quien.
Y el churri y yo... allí con cara de... ¿qué se ha jodío el tren?, no, no puede ser eso, habremos entendido mal.
¿no puede ser eso? los cojones!! claro que pudo ser!!!.
El churri, que tiene mejor inglés que yo, le pregunta a un señor ejecutivo de raza negra (y con un traje y un abrigo que como poco debían ser de Armani) qué pasaba con el tren.
Y el señor ejecutivo del traje de como poco Armani, que por cierto era la única persona agradable que había en el puñetero tren, le dice que el tren (the train) se ha jodío (no power) por causa de la nieve y que intentarán llevarnos a la estación más próxima e intentarán también enviar a otro tren a por nosotros pero que no aseguran que puedan conseguirlo (esa es la parte que no entendimos de lo que nos decían desde megafonía)
El tren empieza a andar a paso de mosca de nuevo y a eso de las 7:40 se para en una estación en medio de la nada.
Te asomabas por la ventanilla... y no se veía más que un poco de andén, un puente elevado y .... nieve... mucha nieve.
Todo el mundo que iba en el tren en silencio... sin protestar... joder!! qué vamos a perder todos el avión!!! que eso pasa en España y se lía un pitote que pa' qué!!!, pues no, ellos todos callados y sin moverse.
Nosotros no sabíamos que hacer, no sabíamos dónde estábamos, no sabíamos si esperar al tren que nos iban a intentar mandar, o irnos a la aventura a buscar algo civilizado y pillar un taxi.
Poco a poco la gente se va bajando del tren, nosotros también, congelados de frío, pero siguen sin moverse... y nosotros tampoco.
Hubo gente que cogió su maleta y se dirigió no sé a dónde a través del puente elevado...
Mi mente únicamente hacía cálculos.... si el tren como muy lento irá a 100 Km/h y al aeropuerto tarde en llegar media hora, el aeropuerto estará aproximadamente, y siendo muy optimista, a 50 Km de Londres. Si hemos recorrido bien únicamente 10 minutos... estaremos más o menos a 30 km del aeropuerto.
Eran ya las 8:10 de la mañana... mientras encontrábamos un taxi... como poco nos iban a dar las 8:40, y eso contando con que no estuvieran todas las carreteras nevadas y el taxi pudiese circular. Llegaríamos al aeropuerto justo justito para ver despegar nuestro vuelo.
Le conté todos esos cálculos al churri, (él mientras no sé en qué pensaba, supuestamente estaba poniendo la oreja a las conversaciones de los ingleses a ver si "pillaba" algo), y decidimos esperar al supuesto tren que nos iban a enviar.
A los 15 minutos de estar helándonos allí apareció un tren... hale todos para dentro. A las 9:45 estábamos en el aeropuerto de Gatwick.
Yo no he corrido más por un aeropuerto en la vida, bueno, rectifico, yo no he corrido más en mi vida...
Pudimos facturar y coger el avión (que por cierto) salió con retraso a causa de la nieve.
Cuando llegamos a nuestro destino y encendí mi teléfono móvil, tenía un 2 sms de Easy Jet avisándome que a causa del temporal de nieve programase mi ida al aeropuerto con antelación, ese era uno. El otro decía que la línea de trenes desde el centro de Londres al Aeropuerto de Gatwick estaba suspendida a causa de la nieve.
Así que aunque ahora estéis congelados... pensad que yo también lo estuve una vez... helada y acojonada.